De entre sombras,
sombras rotas,
traigo rosas,
rosas rojas,
para loba,
loba sola,
que maldijo
mi destino.
Entre flores
las espinas
y entre espinas
los dolores
y en dolores
las mentiras
que contaste
por dejarme.
Gran embuste
cual contases.
Me dejaste,
no te burles.
Poder luces,
lo buscaste,
lo adoraste,
no lo ocultes.
¿Serás tu mi
perdición
de razón
y no lo ví?
Lo sentí,
maldición,
tu canción
al morir.
Dime ahora,
ahora mismo,
si eres loba
mi destino.
Dime ahora,
tú, mi sino,
si en mi hora
caes conmigo.
Desenfundo,
filo en mano,
filo adusto,
filo amargo.
Y lo empuño,
y te bramo.
Soy verdugo,
soy tu amado.
Junto a hojas,
hojas rojas,
lanzo frases,
frases dañen
a la loba
con verdades
de la historia
que ella odia.
¡Con tus frases
pido marches,
marches lejos
de este suelo!
¡Marcha presto,
presto ruego,
del averno
de mis sueños!
¡Te destierro
de mi infierno!
No te entiendo
y aún te quiero...
Dame tiempo,
tiempo quiero...
Quiero verlo,
ver qué encierro...
¿Desterrarme?
Qué descaro.
Recordarme
no es mi fallo.
Muerte darte,
tal mi encargo.
Dulce Nessrah,
rota Kieldaz.
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viernes, 1 de junio de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
Vergüenza enanil
Ah, Daganza,
¿Te gusta volar?
Ojalá en tu banda
poderme enrolar.
Si tuvieses, claro
no me quiero equivocar.
El cielo... ¡Los pájaros!
Hacen ''Pío'' ¿Sabes?
Que para alzar vuelo
sus alas baten.
¡Cuán majestuosas
son las aves!
Y dime, ¿Qué te gusta?
¡Oh, no puedo preguntar!
Tamaña y fuerte vergüenza,
¡No la puedo soportar!
Y lo intento tartamudo,
mas rojo empiezo a gritar.
Corro cuanto puedo
¿Me seguirá pudiendo ver?
¿Se acordará de esto?
¿Lo intentaré otra vez?
Tengo tanto miedo...
¡No me voy a atrever!
Venga, voy otra vez,
de nuevo lo intento.
¡Estoy sudando!
Ya lo siento...
Recuerdo que he de marchar.
¿Por qué hablarte no puedo?
¿Te gusta volar?
Ojalá en tu banda
poderme enrolar.
Si tuvieses, claro
no me quiero equivocar.
El cielo... ¡Los pájaros!
Hacen ''Pío'' ¿Sabes?
Que para alzar vuelo
sus alas baten.
¡Cuán majestuosas
son las aves!
Y dime, ¿Qué te gusta?
¡Oh, no puedo preguntar!
Tamaña y fuerte vergüenza,
¡No la puedo soportar!
Y lo intento tartamudo,
mas rojo empiezo a gritar.
Corro cuanto puedo
¿Me seguirá pudiendo ver?
¿Se acordará de esto?
¿Lo intentaré otra vez?
Tengo tanto miedo...
¡No me voy a atrever!
Venga, voy otra vez,
de nuevo lo intento.
¡Estoy sudando!
Ya lo siento...
Recuerdo que he de marchar.
¿Por qué hablarte no puedo?
miércoles, 15 de junio de 2011
La última promesa
Te he llamado mas no has respondido,
Te he buscado y no has aparecido,
Has cambiado y yo lo he sentido,
Hoy moriré o seré al fin redimido.
Runas, Vil y Sombras me consumen,
Las alejo con la fuerza que luce,
Desde ahora permite que rehuse
Ser ese horrible monstruo que ruge.
Prometiste estar siempre a mi lado,
Mas no te veo, me has abandonado,
Mi Erin, que porta mi corazón robado,
Tras larga espera te he encontrado.
Poco resta de ti en ese cuerpo,
Y en tu mente tan solo un recuerdo,
Poco resta de mi también, es cierto,
Mas cumpliré las promesas de otro tiempo.
Ya no seré más Dael'Natthar,
Jamás lo vuelvas a pronunciar,
Como Dorgenflare, te daré final,
Aman'Do, No Shan'Re A Tur, Anar.
Te he buscado y no has aparecido,
Has cambiado y yo lo he sentido,
Hoy moriré o seré al fin redimido.
Runas, Vil y Sombras me consumen,
Las alejo con la fuerza que luce,
Desde ahora permite que rehuse
Ser ese horrible monstruo que ruge.
Prometiste estar siempre a mi lado,
Mas no te veo, me has abandonado,
Mi Erin, que porta mi corazón robado,
Tras larga espera te he encontrado.
Poco resta de ti en ese cuerpo,
Y en tu mente tan solo un recuerdo,
Poco resta de mi también, es cierto,
Mas cumpliré las promesas de otro tiempo.
Ya no seré más Dael'Natthar,
Jamás lo vuelvas a pronunciar,
Como Dorgenflare, te daré final,
Aman'Do, No Shan'Re A Tur, Anar.
sábado, 28 de mayo de 2011
Garras, Amor y Espadas
Os contaré la historia de mi llegada,
De como mis pasos me guiaron a Espadas,
Escuchadla hombres, y mujeres de armas,
Vuestro tiempo no se perderá por nada.
Todo comenzó cuando aún era sargento,
Pasaba los días perdiendo mi tiempo,
Hasta llegar Buzan, quien a huir condeno,
Y una noche hallar a Ness, mi amor eterno.
Me llevaron mis pasos a una escapada,
A seguir los pasos de Nessrah, mi amada,
Le debía un favor tras una noche larga,
Pues su historia me llegó al corazón y alma.
Tiempo pasó desde aquello hasta un reencuentro,
Buzan ya me disparó y huyó de nuevo,
Llevaba un caso sobre Vagah, recuerdo,
Resultando ser Ness y no quien espero.
Supe desde aquel día que algo cambiaba,
Ness me defendía de su propia aliada,
Antes de desvanecerme me abrazaba,
Traté y no logré demostrar que la amaba.
Me entregó aquel día su preciado objeto,
Y yo la busqué aún sin un rumbo cierto,
Recuerdo también nuesro primer te quiero,
Tras encontrarla y mostrarle lo que aún siento.
Dejé atrás entonces cuanto me quedaba,
Aquella vida de cosas que deseaba,
Y la seguí, ya nada más me importaba,
Fuera como fuese yo debía ayudarla.
Y pude actuar mal, lo se, jamás lo niego,
Aún hoy día me come el remordimiento,
Más no puedo dar que mi triste lamento,
No podría luchar contra este sentimiento.
Algo iba mal que ella ya no controlaba,
En tal estado jamás podría dejarla,
Su maestra y yo discutimos hasta el alba,
De su decisión nada podría apartarla.
No pasó demasiado hasta que se fueron,
Y yo, sin dudarlo, busqué un nuevo encuentro,
Allí se hallaba Buzan, ni más ni menos,
Tras perder el control me convertí en esto.
Pasé tiempo sin poder recordar nada,
Más que volver a disculparme a mi casa,
Fallé la promesa de no abandonarla,
Tras ello tan solo recuerdo mis garras.
Me halló huargen con un corazón guerrero,
En las tierras del norte, la gran Lordaeron,
Me salvó de la bestia, llevándome a ellos,
Y tras un rito volví a ser el semi-elfo.
Volví a ver a mi mujer, embarazada,
Desde antes de ser esto ella lo estaba,
No supe más de Nessrah, no la encontraba,
Y todo volvió a ser como antes de hallarla.
Entonces, un día, la encontré de nuevo,
Marchaba a Theramore por trabajo, creo,
La esperé paciente tocando en el puerto,
Mas no pude evitar buscar su consuelo.
Andando lentamente me encaminaba,
Dejé atrás la vida que otros me otorgaban,
Y me dio pena, yo jamás lo negaba,
Mas un corazón dividido me guiaba.
Buzan desertó por aquellos momentos,
Y yo como un idiota le seguí el juego,
Sus pasos me guiaron, mas de un modo incierto,
Le encontré al fin en El Paso de los Muertos.
Ya le tenían capturado los Espadas,
Y en mi estancia con ellos reflexionaba,
Volvía a estar con Nessrah de nuevo, caramba,
Qué encuentros el destino me deparaba.
Buzan McGrady, mi antiguo compañero,
A quien condené por querer estar ciego,
Le esperaba la muerte propia de un reo,
Culpabilidad le defendió, me temo.
En su juicio me culpé, casi lloraba,
Le debía la vida que un día le quitara,
Quise que mi redención al fin llegara,
Y asumí su condena como mi carga.
Historia de amores, traición y deseo,
Así mis pasos me guiaron a este encuentro,
Nessrah, Vedvedsica, por ambas lo siento,
La historia resumida en un triste cuento.
De como mis pasos me guiaron a Espadas,
Escuchadla hombres, y mujeres de armas,
Vuestro tiempo no se perderá por nada.
Todo comenzó cuando aún era sargento,
Pasaba los días perdiendo mi tiempo,
Hasta llegar Buzan, quien a huir condeno,
Y una noche hallar a Ness, mi amor eterno.
Me llevaron mis pasos a una escapada,
A seguir los pasos de Nessrah, mi amada,
Le debía un favor tras una noche larga,
Pues su historia me llegó al corazón y alma.
Tiempo pasó desde aquello hasta un reencuentro,
Buzan ya me disparó y huyó de nuevo,
Llevaba un caso sobre Vagah, recuerdo,
Resultando ser Ness y no quien espero.
Supe desde aquel día que algo cambiaba,
Ness me defendía de su propia aliada,
Antes de desvanecerme me abrazaba,
Traté y no logré demostrar que la amaba.
Me entregó aquel día su preciado objeto,
Y yo la busqué aún sin un rumbo cierto,
Recuerdo también nuesro primer te quiero,
Tras encontrarla y mostrarle lo que aún siento.
Dejé atrás entonces cuanto me quedaba,
Aquella vida de cosas que deseaba,
Y la seguí, ya nada más me importaba,
Fuera como fuese yo debía ayudarla.
Y pude actuar mal, lo se, jamás lo niego,
Aún hoy día me come el remordimiento,
Más no puedo dar que mi triste lamento,
No podría luchar contra este sentimiento.
Algo iba mal que ella ya no controlaba,
En tal estado jamás podría dejarla,
Su maestra y yo discutimos hasta el alba,
De su decisión nada podría apartarla.
No pasó demasiado hasta que se fueron,
Y yo, sin dudarlo, busqué un nuevo encuentro,
Allí se hallaba Buzan, ni más ni menos,
Tras perder el control me convertí en esto.
Pasé tiempo sin poder recordar nada,
Más que volver a disculparme a mi casa,
Fallé la promesa de no abandonarla,
Tras ello tan solo recuerdo mis garras.
Me halló huargen con un corazón guerrero,
En las tierras del norte, la gran Lordaeron,
Me salvó de la bestia, llevándome a ellos,
Y tras un rito volví a ser el semi-elfo.
Volví a ver a mi mujer, embarazada,
Desde antes de ser esto ella lo estaba,
No supe más de Nessrah, no la encontraba,
Y todo volvió a ser como antes de hallarla.
Entonces, un día, la encontré de nuevo,
Marchaba a Theramore por trabajo, creo,
La esperé paciente tocando en el puerto,
Mas no pude evitar buscar su consuelo.
Andando lentamente me encaminaba,
Dejé atrás la vida que otros me otorgaban,
Y me dio pena, yo jamás lo negaba,
Mas un corazón dividido me guiaba.
Buzan desertó por aquellos momentos,
Y yo como un idiota le seguí el juego,
Sus pasos me guiaron, mas de un modo incierto,
Le encontré al fin en El Paso de los Muertos.
Ya le tenían capturado los Espadas,
Y en mi estancia con ellos reflexionaba,
Volvía a estar con Nessrah de nuevo, caramba,
Qué encuentros el destino me deparaba.
Buzan McGrady, mi antiguo compañero,
A quien condené por querer estar ciego,
Le esperaba la muerte propia de un reo,
Culpabilidad le defendió, me temo.
En su juicio me culpé, casi lloraba,
Le debía la vida que un día le quitara,
Quise que mi redención al fin llegara,
Y asumí su condena como mi carga.
Historia de amores, traición y deseo,
Así mis pasos me guiaron a este encuentro,
Nessrah, Vedvedsica, por ambas lo siento,
La historia resumida en un triste cuento.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Recuerdos del olvido.
Lluviosa y fría noche transcurría en Quel'Thalas.
-Aún recuerdo cómo llegué a conocerte, Shino... aún recuerdo, cómo llegué a estar a tu lado...
[Recuerdo]
Un muchacho discutía con un anciano vestido con larga toga en el campo.
-¡Pero maestro, le digo que no soy capaz! -Parecía insistir el jóven.
-Debes seguir intentándolo Dorgen, los hechiceros no se hacen en un día.
-Esoty cansado de intentarlo maestro, jamás me saldrá.
-¿Y por qué crees eso Dorgen?
-¡Porque yo nunca quise esto! ¡Que mis padres quieran que sea mago no es lo que yo quiero!
-Y entonces, ¿Por qué sigues aquí? -Preguntó secamente el anciano.
-Tiene razón. -Respondió el muchacho, tras pensarlo unos momentos.
El jóven colgó su libro a la cintura y su espada del otro lado, tras ello, se marchó decidido.
-Espera Dorgen, no puedes hacer esto.
-Claro que puedo, lo estoy haciendo. -Dijo sin dejar de andar.
-Te he dicho que esperes, tus padres no permitirían que -Una bola de fuego le sorprendió, por suerte y su gran habilidad, pudo cubrirse de una barrera arcana, sin embargo, cuando abrió los ojos, el muchacho ya no estaba. -no permitirían que te fueses sin más...
[/Recuerdo]
Un trueno resuena a lo lejos, acompañado de su destello, mientras la lluvia caía cada vez más fuertemente.
-Mi memoria no es la que era... no podría decirte cuánto tardé en llegar hasta ti... pero fue duro... sin comida... sin bebida... tan solo tenía mi espada y mi libro, junto a lo puesto...
Doy las gracias a Aura por poder llegar tan lejos como logré...
[Recuerdo]
El muchacho, ahora con sus ropas rotas y su aspecto descuidado, caminaba por las tierras de Quel'Thalas, hasta que, sin ya más energía, se derrumbó en el suelo.
Pasaron minutos, horas, hasta que por fin...
-Vamos... despierta... por favor... vamos... -La voz sonaba dulce e inocente, a la par que triste y cariñosa.
Dorgen abrió los ojos, muy lentamente, lo primero que vislumbró fue el apenado rostro de una Quel'Dorei de pelo blanco y tez clara. Intentó moverse, mas le fallaron las fuerzas.
-Apóyate en mí, no desfallezcas, por favor...
-Gra... gracias... -Pronunció débilmente el jóven, haciendo lo que le decía.
Andubieron durante escaso tiempo, hasta llegar a una pequeña casa.
Allí, tumbó a Dorgen en una cama, donde quedó inconsciente.
Entreabrió los ojos tiempo después, mientras la Alta Elfa murmuraba, con las manos junto a él.
Dorgen sabía que le estaba sanando, ya había visto más sanadores a lo largo de su corta vida.
-¿Por qué haces esto? -Interrumpió el jóven, mirando enfadado a la elfa, quien se paró en seco.
-Yo... yo solo... intentaba ayudar... -Dijo en un susurro, mientras bajaba la cabeza.
-No es necesario, me las apaño bien. -Finalizó Dorgen mientras salía por la puerta.
-¿Cuánto tiempo llevas sin comer...? -Preguntó tristemente la Alta Elfa, y ante el silencio de Dorgen, continuó. -Quédate... por favor... si sales ahí fuera así morirás...
-¿Y qué te importa a ti? Te he dicho que me las apaño solo. -Replicó el muchacho.
-Si no me importase... no te habría recogido... -Sollozó la elfa.
El muchacho bajó la cabeza con un lento suspiro, entrando de nuevo, mientras dirigía una furibunda mirada a la elfa.
[/Recuerdo]
-¿Lo recuerdas...? -Su voz se vuelve temblorosa mientras las lágrimas recorren su rostro, sin embargo, todo él se mantiene firme. -En aquellos tiempos me enamoré de ti... pues tú me salvaste, como un ángel que acudió a mi antes de morir... y yo, te respondí así...
Recuerdo que te conté también cómo llegué allí... y que tú, me contaste también cómo llegaste... casualidad o no, acabamos juntos... y te quise... aún te quiero...
¿Recuerdas cuando nació Dael...? Yo si... se parecía tanto a ti...
Fue cuando trabajaba de mercenario... si... por aquel entonces conocí a Del'Rethar... seguro que le recuerdas también... yo llegaba a casa herido y tú me sanabas... siempre fuiste tan atenta conmigo...
[Recuerdo]
-Padre... ¿Cómo te encuentras...? -Preguntó un chico rubio, de ojos brillantes y orejas puntiagudas.
-Estoy bien hijo... no te precupes por mi, ¿De acuerdo...?
-Si puedo hacer algo por ti, lo que sea... dímelo...
-Mas es al contrario hijo mío... soy yo quien debe cuidar de ti. -Dijo Dorgen sonriendo. -Llegará un momento, Dael'Natthar Ragdor Vallealto, en el que tú tengas que cuidar de tu familia, y, no me cabe duda de que lo harás mucho mejor que yo.
[/Recuerdo]
Dorgen cae de rodillas, aún manteniendo la posición que tenía, sus lágrimas se unen a la lluvia, mientras él, sigue hablando.
-Todo fue bien hasta que... todo aquello ocurrió... y lo siento... siento que tubieras que ver marchar a nuestro hijo... pero sabía que tenía que sacarle de allí o moriría...
Si no hubiese sido tan estúpido... ''Nunca es tarde''... no... siempre es tarde... por eso ya no estás conmigo... Si en lugar de ayudar a otros, os hubiera protegido a vosotros... aún os tendría... a ambos...
[Recuerdo]
-Padre, ¡No puedo irme sin más! ¿Qué pasará contigo? ¿Qué pasará con madre? ¡Permíteme quedarme a ayudaros! -Decía el muchacho rubio a su padre.
-¿Recuerdas lo que te dije hace tiempo hijo...? Algún día... tú cuidarás de quienes quieres, pero de momento... yo tengo que cuidar de vosotros... -Insistió Dorgen.
-Vamos Dael... y a más ver Dorgen... cuidaré de tu hijo tan bien como pueda, tras ello, volveré. -Dijo un Quel'Dorei.
-Te lo agradezco Del'Rethar, no sabes cuanto... ahora, llévale tan lejos como puedas de estas tierras perdidas de la mano de la Luz... a más ver...
[/Recuerdo]
-Poco después te fuiste... nunca nadie más supo qué te ocurrió, ni dónde te encuentras, amada mía... fue entonces cuando me diste el Grimorio de Aura, y yo... ni siquiera he podido conservarlo...
Todo lo que hiciste por aquellas personas... todo cuanto te sacrificaste... y yo... he permitido que se esfumase de entre mis manos...
[Recuerdo]
-El... libro... abre el libro... -Susurró Shino a Dorgen, que la miraba tristemente, sabía lo que iba a ocurrir.
-¿El libro...? -Preguntó inseguro, mientras Shino, débilmente, posaba un libro en sus manos, que temblaban.
-El poder que contiene... puede traer salvación... o destrucción... al antojo del usuario... -Dijo con su último aliento Shino.
Dorgen pasó a ser el propietario del Grimorio de Aura. Al ser la última petición de Shino, Dorgen leyó el libro, descubriendo todo lo ocurrido entre ella y Aura, así como todo lo que hizo Shino con más víctimas de la Plaga.
[/Recuerdo]
-Tras todo aquello no supe qué hacer... todos se fueron, no nos vimos más... perdí la pista de Dael... estaba perdido, solo... estaba sin ti...
Vagué por los restos de nuestras tierras, buscando aún gente... sin resultado totalmente...
Hasta que...
[Recuerdo]
El Portal Oscuro se abrió, y todos los aventureros, soldados, mercenarios y demás fueron llamados allí, a combatir en Terrallende, era el momento.
Todos los antiguos miembros de Remdes Nart Dahm recibieron una carta:
Remdes... Nart Dahm... Camarada.
La Legión Ardiente vuelve para asolar nuestras tierras...
Mas esta vez, la enfrentaremos, pues nadie debe sufrir lo que nosotros sufrmos...
Somos la última esperanza del perdido...
Somos la mano que protege al indefenso...
Somo el corcel que rescata al moribundo...
Ven a El Portal Oscuro, pues esta vez, nosotros seremos los que persiguen.
-Padre... -Dijo una voz entre los reclutas, y, Dorgen abrió los ojos de par en par.
-D-Dael'Natthar... -Dijo lentamente Dorgen.
-En efecto padre, he venido a servir a Remdes Nart Dahm, Siempre Firmes Y Leales, padre. -Los reclutas repitieron, al unísono: ''Siempre Firmes Y Leales''. -He traido algunos... refuerzos, como puedes ver...
-Estoy... orgulloso de ti, hijo mío... -Dijo Dorgen, pues no le vino más que aquello a la mente.
[/Recuerdo]
-Recuerdo como nuestro hijo tenía aquel espíritu... el de nunca rendirse, de mi parte, y el de ayudar a todos por la tuya... me sentí realmente orgulloso... ojalá hubieses podido verle...
Respecto a Remdes Nart Dahm... nos separamos de nuevo, y volvimos a reunirnos para ir a Corona de Hielo, con el mismo final... pero tengo el presentimiento, de que pronto estaremos reunidos de nuevo...
Se detubo un momento, aún llorando, arrodillado, dejando que la lluvia le cayese encima, escuchando el viento, los truenos... al cabo de unos minutos reaccionó.
-Sabes que aún te quiero... y por ello, recuperaré tu libro... y... no descansaré hasta que por fin... vuelvas a mi lado... te quiero... Shino Vallealto... te quiero...
Allí se quedó unos minutos más, hasta que decidió levantarse, y emprender de nuevo su camino.
martes, 28 de septiembre de 2010
Dádiva de Vedvedsica

Siempre pensé en ello
Como algo hecho por mi:
Cuidar todos sus sueños,
Convencerla de vivir.
Mas me doy cuenta
De que no fui yo,
No, fue siempre ella
La que me dio su amor.
Válgame Aura si me quiso,
Pues su vida me entregó.
Jamás le pagué lo debido,
Por darme su eterno perdón.
Tantas noches quise decir:
Lo siento, amada Vedvedsica...
Por tantas veces hacerte sentir
Que sin mi estarías perdida...
Yo tan solo vi solo mis ojalás,
Ella siempre siguió mi camino.
Nunca dio una queja, jamás,
Siempre me trató con cariño...
Tantas cosas hizo ella por mi
y qué poco fue correspondida...
Tantas cosas junto a ella viví
Aunque su memoria esté perdida.
Mi objetivo siempre fue claro,
Siempre me mantube decidido,
Fue siempre estar a su lado,
Aunque no pude cumplirlo...
Soy tan estúpido, lo se,
Que la dejé abandonada,
Ignoré el daño que pude hacer,
Y ahora la echo tanto en falta...
Ojalá estubieras conmigo ahora...
Ojalá, no te importase lo que soy...
Ojalá pudieras sanar mi mente rota,
Ojalá, te mantengas allí donde voy...
No se cuánto más podré seguir...
No se cómo voy a llegar hasta ti...
No se cuánto más lograré huir...
Pero se... que nada me hará desistir.
¿Dónde estarás, Vedvedsica...?
No hallo manera de encontrarte,
¿Cómo puedo seguir tu pista...?
No tengo más que el recordarte...
Sigo andando hacia mi destino,
Por librarme de esta maldición,
Sigo buscándote en mi camino,
Para poder tomar mi redención.
Y ahora, cuando apenas tengo control,
pues dos mentes toman mi cuerpo,
Quisiera pedirte un último gran favor...
Que tus recuerdos no los borre el tiempo.
Pues ya te fueron arrebatados una vez,
Aquel día en que yo te pude rescatar...
Rezo por que jamás te vuelva a pasar,
Pues si ocurre, para siempre me olvidarás.
Siempre me lo has dado todo,
Siempre que lo necesitaba,
Siempre tu corazón he roto,
Siempre cuando no te amaba.
Ojalá pudiese volver a tu lado,
Ojalá volver a aquellos tiempos,
Ojalá, aquella paz, tiempo amado,
Ojalá no todo fuese tan incierto.
Pase lo que pase, mi querida y dulce Vedvedsica...
Recuerda que, ojalá, te volveré a ver algún día...
Vayas donde vayas, oh, amada mía...
Recuerda que siempre serás mi guía...
Por siempre, mi sacerdotisa...
Tú, solo tú, serás mi vida...
viernes, 17 de septiembre de 2010
En aquella villa...
Era una larga noche con su luz de amanecer,
Las estrellas no brillaban, no se las podía ver.
El castillo estaba inquieto, no sabían que iba a pasar,
Los campesinos gritaban que debían reaccionar.
La Plaga les asediaba cada día otra vez,
La Luz no les protegía ni siquiera con su fe.
Luchaban todos los días en su afán por persistir,
La Plaga les destrozaba, no les dejarían vivir.
Llegaron aquellos héroes, les venían a salvar,
Mas no fueron suficientes, les pudieron derrotar.
El pueblo estaba perdido, ellos lo sabían bien,
La Plaga el control tomaba, más no pudieron hacer.
Esta es la historia de un pueblo que no se quiso rendir,
Y La Plaga le quitó... incluso el vivir...
Las estrellas no brillaban, no se las podía ver.
El castillo estaba inquieto, no sabían que iba a pasar,
Los campesinos gritaban que debían reaccionar.
La Plaga les asediaba cada día otra vez,
La Luz no les protegía ni siquiera con su fe.
Luchaban todos los días en su afán por persistir,
La Plaga les destrozaba, no les dejarían vivir.
Llegaron aquellos héroes, les venían a salvar,
Mas no fueron suficientes, les pudieron derrotar.
El pueblo estaba perdido, ellos lo sabían bien,
La Plaga el control tomaba, más no pudieron hacer.
Esta es la historia de un pueblo que no se quiso rendir,
Y La Plaga le quitó... incluso el vivir...
jueves, 9 de septiembre de 2010
La Mente del Colmillo del Valle
-Una hoja de caligrafía Quel'Dorei escrita en común permanece abandonada y a merced del viento por la ciudad de Ventormenta.-
Saludos:
Eres bienvenido a la mente de un niño,
De aquel, que dio todo por perdido.
Eres invitado como presencia mental,
Para sus decisiones ayudarle a tomar.
¿Puedes verle? Está perdido.
Ruega por un guía en el camino.
Nada es capaz de hallar,
Nada por lo que luchar.
Lucha con y contra si mismo,
Pronto el control habrá perdido.
Quienes le apoyaban le abandonan sin más,
Y él no se queja, pues tienen su voluntad.
Luchan tres mentes en su abismo,
La suya, una bestia, y un asesino.
Él teme, no sabe a cual obedecerá,
Aunque leas esto, no puedes ayudar.
Dejo mis pensamientos a su albedrío,
Antes de no distinguir suyos de míos.
Llega un momento en que te has de desahogar,
Un momento en que escribes en lugar de pensar.
No espero que nadie le halle sentido,
Pues solo escribo para no reprimirlo.
Puede que pronto comience a cazar,
Y si no es eso, será asesinar...
Saludos:
Eres bienvenido a la mente de un niño,
De aquel, que dio todo por perdido.
Eres invitado como presencia mental,
Para sus decisiones ayudarle a tomar.
¿Puedes verle? Está perdido.
Ruega por un guía en el camino.
Nada es capaz de hallar,
Nada por lo que luchar.
Lucha con y contra si mismo,
Pronto el control habrá perdido.
Quienes le apoyaban le abandonan sin más,
Y él no se queja, pues tienen su voluntad.
Luchan tres mentes en su abismo,
La suya, una bestia, y un asesino.
Él teme, no sabe a cual obedecerá,
Aunque leas esto, no puedes ayudar.
Dejo mis pensamientos a su albedrío,
Antes de no distinguir suyos de míos.
Llega un momento en que te has de desahogar,
Un momento en que escribes en lugar de pensar.
No espero que nadie le halle sentido,
Pues solo escribo para no reprimirlo.
Puede que pronto comience a cazar,
Y si no es eso, será asesinar...
martes, 17 de agosto de 2010
Recuerdos de un Violinista
Las 4:30 de la madrugada.
Día 17 del mes octavo.
Dael'Natthar, toca el violín en el puerto de Ventormenta, mientras gente se acerca hasta él, para escuchar lo que toca, sin descanso, durante varios días, sin comer, sin dormir, solo toca, mientras deja que las lágrimas recorran su rostro.
De pronto, comezó a recitar, con voz temblorosa, sin dejar de tocar un solo momento.
Da aman'ni fandu'talah...
Ala ash talah lo ni...
Fulo tal talah andu...
Ala ash neph'anis lo ni...
Mush, no su alah...
Mush, no su terro...
A eburi anar da ala, ala ethala...
''Te quiero'', ala aman...
Ri ash alah a turus...
T'as'e fandu u'phol anoduna...
No lo nei shano...
Fal do'rah ri...
Alar tal dorini mush...
''Te quiero'', isera'duna talah...
Ish'nu fulo dal'dieb...
Ish'nu fulo ano fandu'talah...
Fulo mush La Plaga...
Fulo mush ala mush fulo ni...
Fulo isera'duna do dal'dieb...
A fulo shano an andu mush...
A estas alturas ves como Dael'Natthar comienza a llorar más, y cómo su voz se torna entrecortada, apenas puede hablar, sin embargo, se mantiene firme, con los ojos cerrados.
Ano ri ash eburi...
A shar t'as'e anoduna...
Do terro, da ish'nu anoduna...
Ri ash neph'anis lo do thus bandu...
A do'rah ano lo dune'adah...
A ash an ano ri...
T'as'e no nei shando...
Fal dorados'no turus...
Dael'Natthar se queda callado unos momentos, recobrando el aliento, sin dejar de llorar, sin dejar de tocar.
Mush mush ano...
A shan're mush tal...
Mandalas lo aduna...
Dal'dieb eraburis...
A eburi tal, dieb rini dune'adah...
Ano nor neph'anis fandu ni...
Dieb do eburi tal mush...
A terro a dal'dieb lo dor aman...
Dael'Natthar solloza, sin dejar de tocar, cual niño sin consuelo, sin nadie a quien abrazar.
Ala aman...
Tal ala ash ano anar...
Ala fandu'tala...
Ala ash ano nor dune'adah...
Ala dal'dieb ni...
Ala dune'adah mush...
Ala ash ano fal ni dal'dieb...
Ala ash ano mush ni dal'dieb...
A t'as'e ri ash do talah...
Thoribas a ash ano dath nei an shano ala...
Talah thera dal'dieb ni...
Ala asto're an nor isera'duna...
Comienza a tocar más suavemente, como apagándose, sollozando... apenas podía mantenerse en pie.
Sin embargo, tras unos momentos tocando así, volvió a retomar la música como la había estado tocando.
Ala thus fandu...
Ala ash aman'ni mandalas...
''¿Quien eres?'', Ala aman...
Ala ash ano neph'anis dune'adah...
Aman'do...
No shan're a tur...
Vedvedsica...
Anar...
A shando tal al anar andu tal...
Ano a thera an dal'dieb...
T'as'e neph'o da fandu...
T'as'e alah ano ano tal terro...
A ishnu mush tal...
A shando eburi ala...
Da, alo a no nei...
Ala alah thera an isera'duna...
Eburis, ethala, thus...
T'as'e no ano su t'as'e...
Anar, fandu'talah no andu...
Anar, su dur rini ni turus...
Ano ri no fandu'talah...
Fal anoduna il'amare...
Ri no al... u'phol'belore...
Su fal shando isera'duna...
Dael'Natthar pareció estabilizarse, como si se hubiese calmado, y tocaba más calmadamente, aún con lágrimas por sus ojos y sus mejillas, la gente comenzaba a irse, los presentes no entendían lo que decía, ya no había nadie más que él.
Shando shando: Anar...
Al anar talah ash a nor...
Do dune'adah no dath tal dieb...
A an u'phol... dur a nor thoribas...
Dael'Natthar trató de dar un paso hacia delante, quería caer, no podía soportarlo más.
Sin embargo, una mano le sujetó, tirando hacia atrás de él.
-No te cuidé y te traje hasta aquí, para que acabes así, Dael'Natthar.
Era un elfo, según parecía, un Quel'Dorei, con armaduras rojas, y una capucha que cubría su cabeza y ocultaba su rostro.
-Del'Rethar...- Pronunció Dael'Natthar, aún con ojos llorosos, agarrado de la camisa por el Quel'Dorei, que le miraba de modo serio y en desaprobación.
-No te perderé de vista, hijo de Dorgen, no hagas tonterías.
Dael'Natthar asintió lentamente, y, con la cabeza baja, se giró de nuevo, y continuó tocando, sin dormir, sin descansar, sin detenerse, mientras el Quel'Dorei se alejaba.
-----Traducción al Común para quienes comprendan el Thalassian-----
De sombras rodeada...
Fue por mi hallada...
De su tumba encontrada...
Por mi fue alejada...
Fue así, como nos conocimos...
Fue así, como nos unimos...
Yo la cuidé, ella quiso...
''Te quiero'', me dijo...
Fue como un sueño...
Que acabó malherido...
Como si su dueño...
Lo hubiera perdido...
Pasaron días, meses...
''Te quiero'', incontables veces...
Hasta que ellos llegaron...
Hasta que todo arrasaron...
Eran La Plaga...
Me la arrebataron...
Destrozaron a mi amada...
Juré matarlos...
-Primera parada-
Pero fue a peor...
Cometí aquel error...
A mi espada, de sangre manchada...
Siguió, mi mujer violada...
No pude hacer nada...
Tube que verlo...
Así se destrozaba...
Nuestro precioso sueño...
-Segunda parada-
Aún con todo...
Seguí con ella...
Embarazada de otro...
Condena eterna...
La quería, más que a nada...
Mas los recuerdos me rompen...
Mi corazón y mente desgarran...
Dudo que mucho más le controle...
-Tercera parada-
Ella se iba...
Y no volvía...
Desaparecía...
Nada decía...
Me evitaba...
Se apartaba...
Ya no me abrazaba...
Ya no me amaba...
Supe que fue mi culpa...
Por no saber tratarla...
No me lo perdonaré nunca...
Se lanzó a la catarata...
-Cuarta parada-
Más tarde despertó...
Ya no estaba embarazada...
''¿Quién eres?'' preguntó...
Pues nada recordaba...
Algún día...
Te volveré a ver...
Vedvedsica...
Ojalá...
Desde hace tanto lo repito...
Mas comienzo a creer...
Que no tiene sentido...
Que no la volveré a ver...
Aún la quiero...
Siempre la he querido...
No, no miento...
Ella jamás será olvido...
Hijos, familia, un hogar...
Es cuanto llegamos a desear...
Ojalá, todo fuese realidad...
Ojalá, poder vivir en paz...
Mas se que es imposible...
Nuestro destino está sellado...
Es tan... perceptible...
Somos objetivos marcados...
-Quinta parada-
Siempre repetiré: Ojalá...
Tantas veces lo habré dicho...
Mis fuerzas no dan para más...
Lo siento... mas me despido...
-Final-
Día 17 del mes octavo.
Dael'Natthar, toca el violín en el puerto de Ventormenta, mientras gente se acerca hasta él, para escuchar lo que toca, sin descanso, durante varios días, sin comer, sin dormir, solo toca, mientras deja que las lágrimas recorran su rostro.
De pronto, comezó a recitar, con voz temblorosa, sin dejar de tocar un solo momento.

Da aman'ni fandu'talah...
Ala ash talah lo ni...
Fulo tal talah andu...
Ala ash neph'anis lo ni...
Mush, no su alah...
Mush, no su terro...
A eburi anar da ala, ala ethala...
''Te quiero'', ala aman...
Ri ash alah a turus...
T'as'e fandu u'phol anoduna...
No lo nei shano...
Fal do'rah ri...
Alar tal dorini mush...
''Te quiero'', isera'duna talah...
Ish'nu fulo dal'dieb...
Ish'nu fulo ano fandu'talah...
Fulo mush La Plaga...
Fulo mush ala mush fulo ni...
Fulo isera'duna do dal'dieb...
A fulo shano an andu mush...
A estas alturas ves como Dael'Natthar comienza a llorar más, y cómo su voz se torna entrecortada, apenas puede hablar, sin embargo, se mantiene firme, con los ojos cerrados.
Ano ri ash eburi...
A shar t'as'e anoduna...
Do terro, da ish'nu anoduna...
Ri ash neph'anis lo do thus bandu...
A do'rah ano lo dune'adah...
A ash an ano ri...
T'as'e no nei shando...
Fal dorados'no turus...
Dael'Natthar se queda callado unos momentos, recobrando el aliento, sin dejar de llorar, sin dejar de tocar.
Mush mush ano...
A shan're mush tal...
Mandalas lo aduna...
Dal'dieb eraburis...
A eburi tal, dieb rini dune'adah...
Ano nor neph'anis fandu ni...
Dieb do eburi tal mush...
A terro a dal'dieb lo dor aman...
Dael'Natthar solloza, sin dejar de tocar, cual niño sin consuelo, sin nadie a quien abrazar.
Ala aman...
Tal ala ash ano anar...
Ala fandu'tala...
Ala ash ano nor dune'adah...
Ala dal'dieb ni...
Ala dune'adah mush...
Ala ash ano fal ni dal'dieb...
Ala ash ano mush ni dal'dieb...
A t'as'e ri ash do talah...
Thoribas a ash ano dath nei an shano ala...
Talah thera dal'dieb ni...
Ala asto're an nor isera'duna...
Comienza a tocar más suavemente, como apagándose, sollozando... apenas podía mantenerse en pie.
Sin embargo, tras unos momentos tocando así, volvió a retomar la música como la había estado tocando.
Ala thus fandu...
Ala ash aman'ni mandalas...
''¿Quien eres?'', Ala aman...
Ala ash ano neph'anis dune'adah...
Aman'do...
No shan're a tur...
Vedvedsica...
Anar...
A shando tal al anar andu tal...
Ano a thera an dal'dieb...
T'as'e neph'o da fandu...
T'as'e alah ano ano tal terro...
A ishnu mush tal...
A shando eburi ala...
Da, alo a no nei...
Ala alah thera an isera'duna...
Eburis, ethala, thus...
T'as'e no ano su t'as'e...
Anar, fandu'talah no andu...
Anar, su dur rini ni turus...
Ano ri no fandu'talah...
Fal anoduna il'amare...
Ri no al... u'phol'belore...
Su fal shando isera'duna...
Dael'Natthar pareció estabilizarse, como si se hubiese calmado, y tocaba más calmadamente, aún con lágrimas por sus ojos y sus mejillas, la gente comenzaba a irse, los presentes no entendían lo que decía, ya no había nadie más que él.
Shando shando: Anar...
Al anar talah ash a nor...
Do dune'adah no dath tal dieb...
A an u'phol... dur a nor thoribas...
Dael'Natthar trató de dar un paso hacia delante, quería caer, no podía soportarlo más.
Sin embargo, una mano le sujetó, tirando hacia atrás de él.
-No te cuidé y te traje hasta aquí, para que acabes así, Dael'Natthar.
Era un elfo, según parecía, un Quel'Dorei, con armaduras rojas, y una capucha que cubría su cabeza y ocultaba su rostro.
-Del'Rethar...- Pronunció Dael'Natthar, aún con ojos llorosos, agarrado de la camisa por el Quel'Dorei, que le miraba de modo serio y en desaprobación.
-No te perderé de vista, hijo de Dorgen, no hagas tonterías.
Dael'Natthar asintió lentamente, y, con la cabeza baja, se giró de nuevo, y continuó tocando, sin dormir, sin descansar, sin detenerse, mientras el Quel'Dorei se alejaba.
-----Traducción al Común para quienes comprendan el Thalassian-----
De sombras rodeada...
Fue por mi hallada...
De su tumba encontrada...
Por mi fue alejada...
Fue así, como nos conocimos...
Fue así, como nos unimos...
Yo la cuidé, ella quiso...
''Te quiero'', me dijo...
Fue como un sueño...
Que acabó malherido...
Como si su dueño...
Lo hubiera perdido...
Pasaron días, meses...
''Te quiero'', incontables veces...
Hasta que ellos llegaron...
Hasta que todo arrasaron...
Eran La Plaga...
Me la arrebataron...
Destrozaron a mi amada...
Juré matarlos...
-Primera parada-
Pero fue a peor...
Cometí aquel error...
A mi espada, de sangre manchada...
Siguió, mi mujer violada...
No pude hacer nada...
Tube que verlo...
Así se destrozaba...
Nuestro precioso sueño...
-Segunda parada-
Aún con todo...
Seguí con ella...
Embarazada de otro...
Condena eterna...
La quería, más que a nada...
Mas los recuerdos me rompen...
Mi corazón y mente desgarran...
Dudo que mucho más le controle...
-Tercera parada-
Ella se iba...
Y no volvía...
Desaparecía...
Nada decía...
Me evitaba...
Se apartaba...
Ya no me abrazaba...
Ya no me amaba...
Supe que fue mi culpa...
Por no saber tratarla...
No me lo perdonaré nunca...
Se lanzó a la catarata...
-Cuarta parada-
Más tarde despertó...
Ya no estaba embarazada...
''¿Quién eres?'' preguntó...
Pues nada recordaba...
Algún día...
Te volveré a ver...
Vedvedsica...
Ojalá...
Desde hace tanto lo repito...
Mas comienzo a creer...
Que no tiene sentido...
Que no la volveré a ver...
Aún la quiero...
Siempre la he querido...
No, no miento...
Ella jamás será olvido...
Hijos, familia, un hogar...
Es cuanto llegamos a desear...
Ojalá, todo fuese realidad...
Ojalá, poder vivir en paz...
Mas se que es imposible...
Nuestro destino está sellado...
Es tan... perceptible...
Somos objetivos marcados...
-Quinta parada-
Siempre repetiré: Ojalá...
Tantas veces lo habré dicho...
Mis fuerzas no dan para más...
Lo siento... mas me despido...
-Final-
lunes, 26 de julio de 2010
Dulce sacerdotisa...
''Ah... menudo día...'' Me dije a mi mismo.
Todo repleto de problemas, líos, y más problemas; en eso consiste ser guardia.
Por fin tengo un rato de permiso, la noche es mi momento.
Es curioso, casualmente, Ved está ahí, al fin una alegría en este día tan ajetreado.
''Bueno, ¿Qué te cuentas?'' pregunté, sin embargo me cortó con un simple ''Shh...'', y la seguí.
Es extraño, me gusta este ambiente, tan callado, silencioso... hemos llegado al parque, y se ha sentado en una esquina, y, como no podía ser de otro modo, fui con ella.
Me sonreía dulcemente, mientras me miraba con sus preciosos ojos grises... ah... son mi debilidad...
Estabamos abrazados el uno al otro, cuando, de pronto, me besó, mientras rodeaba mi cuello con sus brazos... Lo adoro, para mi es de lo más bonito que podría hacer, desde la primera vez que me besó así en la taberna...
Separó sus labios de los míos con una tierna sonrisa, igual que la mía.
Me abracé a ella, tan solo quería mimarla, darle cariño, pues cuando me besa, soy incapaz de pensar en otra cosa.
La besé, no pude resistirme, es tán encantadora... mientras acariciaba suavemente su espalda y su cabello, ondulado, castaño...
Simplemente me encanta, toda ella, sus andares, su voz, su rostro...
Dejé de besarla un momento, sin embargo, ella volvió a besarme, tan dúlcemente...
En estos momentos no sería capaz de negarle nada...
La besé también, se estaba tan bien junto a ella...
Cuando comencé a perder la noción del tiempo que llevaba besándola, me detube, lentamente...
Escuche un suave ''jo...'', ella quería que siguiese, y así lo hice...
Cuando de nuevo me detube, dije en voz baja: ''No quiero que esto acabe nunca...'', y ella, sin dudar un segundo, respondió ''¿Tiene que hacerlo...?''
Continuamos besándonos toda la noche... después de todo, fue un buen día...
miércoles, 19 de mayo de 2010
Aman'Do... No Shan'Re A Tur... Vedvedsica... Anar...
Como título en una de las páginas del libro, lees: ''Aman'Do... No Shan'Re A Tur... Vedvedsica... Anar...'' y cómo subtítulo: ''Común: Algún Día... Te Volveré A Ver... Vedvedsica... Ojalá...''-
Lo primero que hice...
Fue tratar de matarte...
Y luego te dije...
Que quería amarte...
Te hallé destrozada en la cripta...
Prometí que te cuidaría...
Fui un idiota enamorado...
Susurré hasta que te habías recuperado...
Mas tarde, nos amamos...
Gracias a ti nos casamos...
Bonitos tiempos pasados...
Ahora ya olvidados...
Vivimos felices juntos...
Como en un cuento de hadas...
Nuestro amor daba sus frutos...
Ahora te necesitaba...
Por mi pasaste mil penas...
Recorriste tantos lugares...
Solo yo como recompensa...
Diste todo por recuperarme...
Fuiste incluso hasta Quel'Thalas...
Solo para emostar que me amabas...
Me pediste que volviese a tu lado...
Jamás te lo habría negado...
Cierto día me besaste...
Al entrar en la taberna...
Mi cuello rodeaste
Tu beso fue gloria eterna...
Creia siempre poder quererte...
Hasta aquel fatídico día...
No fui capaz de defenderte...
Desde entonces todo cambiaría...
Aún con todo seguimos unidos...
Prometí cuidar aquel futuro hijo...
Era tambien tuyo aquel niño...
Lo cuidaría como si fuese mío...
Aquellos días aún me querías...
Seguías esforzándote por mi...
Demostraste que no era mentira...
En Valgarde me besaste por fin...
Comenzaste entonces a distanciarte...
Nunca supe ni sabré por qué...
Ni siquiera me dejaste abrazarte...
-''¿Me quieres...?'' -''No lo se...''
Entonces desapareciste...
Me dijeron que habías muerto...
Lloré aquel día lo indecible...
Hasta que vi que habías vuelto...
Seguía sin poder tocarte...
Pero estabas ahí, a mi lado...
Ojalá poder ''despertarte''...
Estaba del todo destrozado...
Y entonces... vi como caías...
Fue mi culpa... te hice algo...
No supe ver qué me decías...
Siento no haberlo evitado...
Perdiste con el golpe la memoria...
Volví aquellos días a cuidarte...
Yo en infierno y tu en la gloria...
Jamás volverías a recordarme...
Una oportunidad decidiste darme...
Por quererte y guiarte...
Me besaste para recordar...
Mas no llegó a funcionar...
Aún así, seguiste a mi lado...
Todabía me seguías amando...
Entonces las gracias había dado...
Mas sin ver... que habías cambiado...
No parecías la primera...
Aún no eras la segunda...
Aún por mucho que te quiera...
Quien eres es mi duda...
Ahora crees ser de la plaga...
No logro que cambies de opinión...
Te repito: ''¿A quien amas...?''
''A ti...'' respondías sin temor...
No eres de la plaga...
No podrías amarme...
Ven conmigo a casa...
Nunca vuelvas a dejarme...
Ojalá todo bien fuera...
Ojalá no sea mentira...
Ojalá volvieses a ser la primera...
Te quiero un muchito... Vedvedsica...
Lo primero que hice...
Fue tratar de matarte...
Y luego te dije...
Que quería amarte...
Te hallé destrozada en la cripta...
Prometí que te cuidaría...
Fui un idiota enamorado...
Susurré hasta que te habías recuperado...
Mas tarde, nos amamos...
Gracias a ti nos casamos...
Bonitos tiempos pasados...
Ahora ya olvidados...
Vivimos felices juntos...
Como en un cuento de hadas...
Nuestro amor daba sus frutos...
Ahora te necesitaba...
Por mi pasaste mil penas...
Recorriste tantos lugares...
Solo yo como recompensa...
Diste todo por recuperarme...
Fuiste incluso hasta Quel'Thalas...
Solo para emostar que me amabas...
Me pediste que volviese a tu lado...
Jamás te lo habría negado...
Cierto día me besaste...
Al entrar en la taberna...
Mi cuello rodeaste
Tu beso fue gloria eterna...
Creia siempre poder quererte...
Hasta aquel fatídico día...
No fui capaz de defenderte...
Desde entonces todo cambiaría...
Aún con todo seguimos unidos...
Prometí cuidar aquel futuro hijo...
Era tambien tuyo aquel niño...
Lo cuidaría como si fuese mío...
Aquellos días aún me querías...
Seguías esforzándote por mi...
Demostraste que no era mentira...
En Valgarde me besaste por fin...
Comenzaste entonces a distanciarte...
Nunca supe ni sabré por qué...
Ni siquiera me dejaste abrazarte...
-''¿Me quieres...?'' -''No lo se...''
Entonces desapareciste...
Me dijeron que habías muerto...
Lloré aquel día lo indecible...
Hasta que vi que habías vuelto...
Seguía sin poder tocarte...
Pero estabas ahí, a mi lado...
Ojalá poder ''despertarte''...
Estaba del todo destrozado...
Y entonces... vi como caías...
Fue mi culpa... te hice algo...
No supe ver qué me decías...
Siento no haberlo evitado...
Perdiste con el golpe la memoria...
Volví aquellos días a cuidarte...
Yo en infierno y tu en la gloria...
Jamás volverías a recordarme...
Una oportunidad decidiste darme...
Por quererte y guiarte...
Me besaste para recordar...
Mas no llegó a funcionar...
Aún así, seguiste a mi lado...
Todabía me seguías amando...
Entonces las gracias había dado...
Mas sin ver... que habías cambiado...
No parecías la primera...
Aún no eras la segunda...
Aún por mucho que te quiera...
Quien eres es mi duda...
Ahora crees ser de la plaga...
No logro que cambies de opinión...
Te repito: ''¿A quien amas...?''
''A ti...'' respondías sin temor...
No eres de la plaga...
No podrías amarme...
Ven conmigo a casa...
Nunca vuelvas a dejarme...
Ojalá todo bien fuera...
Ojalá no sea mentira...
Ojalá volvieses a ser la primera...
Te quiero un muchito... Vedvedsica...
-Parece haber varias páginas en blanco después, antes de otros escritos, como si pretendiese continuarlo.-
viernes, 7 de mayo de 2010
Sueño de Dael'Natthar
De pronto... pasó todo...
El bosque estaba arrasado, el magma, el fuego y las rocas ardientes reinaban...
Era el cataclismo...
Me quedé atónito ante tal imagen, y... giré la cabeza en dirección a la ciudad...
Durante un instante, por mi mente pasaron imágenes de Vedvedsica... Oh amor mío, temí tanto...
Corrí hasta la ciudad, tan deprisa como mis piernas me permitían... hasta llegar a la plaza de la catedral... y... allí... caí de rodillas... no podía creerlo... la lava engullía la catedral...
Vedvedsica... no... no podía ser cierto... comencé a llorar entonces... deseando que mi cuerpo se fundiese junto a la plaza... pero no... no era mi momento...
Una voz conocida, amiga... era Bragni Montelejano... que tiraba de mi llevándome casi a rastras, mientras me gritaba... ''¡No puedes hacer nada! ¡Vamos! ¡Corre maldito orejaspicudas! ¡No podías evitarlo! ¡Vamos!''
Supe que llevaba razón, aunque mi corazón decía lo contrario... corrí junto a él... hasta la entrada de la ciudad...
Exahusto, me arrodillé ya en el bosque, observando a todos aquellos que habían logrado escapar, escuchando lamentos, lloros y gritos...
En ese instante... quedé petrificado al ver... que Starov sostenía a Ved en sus brazos... ella estaba inconsciente, manchada... como si la hubiesen rescatado de dentro de aquella catedral...
Se acercó a mi... yo me erguí firme y miré desafiante a sus ojos, luego... a mi amada...
Ella se movía con una pequeña mueca de dolor... y yo... no pude hacer más que bajar la mirada, culpándome...
Starov dejó a Ved en mis brazos, con un simple y llano ''De nada''... con lágrimas en mis ojos le dije ''Gracias... muchas gracias... de verdad...''.
Él apartó la mirada mientras Bragni, por algún motivo, también le miraba agradecido...
Sin más, Starov llamó a su drestrero y se marchó del lugar...
Vedvedsica despertaba y me miraba... tranquilizador, susurré a su oído ''Duerme... esás a salvo... estoy contigo...'', ella asintió suavemente y cerró los ojos, acurrucándose entre mis brazos... sonriendo...
Aún exahusto, falto de fuerzas, la sostube, pues ella era mi vida, no podía dejarla...
Bragni miró hacia la ciudad, y luego, hacia mi, tan solo preguntó ''¿Y... ahora...?'', a lo que respondí secamente ''Vamos al norte...''
Aún no se bien por qué lo dije... pero, está claro que ese era mi destino...
El enano asintió, cargó su arcabuz al hombro y, nos dispusimos a partir...
Giré un momento la cabeza, y dirigí una fugaz mirada al bosque... devastación... destrucción... ¿Por qué...?
Miré hacia Ved... ''Ella es todo lo que tengo... jamás la abandonaré de nuevo...'' me dije a mi mismo...
Lentamente... comenzamos a andar... nos esperaba un largo viaje...
El bosque estaba arrasado, el magma, el fuego y las rocas ardientes reinaban...
Era el cataclismo...
Me quedé atónito ante tal imagen, y... giré la cabeza en dirección a la ciudad...
Durante un instante, por mi mente pasaron imágenes de Vedvedsica... Oh amor mío, temí tanto...
Corrí hasta la ciudad, tan deprisa como mis piernas me permitían... hasta llegar a la plaza de la catedral... y... allí... caí de rodillas... no podía creerlo... la lava engullía la catedral...
Vedvedsica... no... no podía ser cierto... comencé a llorar entonces... deseando que mi cuerpo se fundiese junto a la plaza... pero no... no era mi momento...
Una voz conocida, amiga... era Bragni Montelejano... que tiraba de mi llevándome casi a rastras, mientras me gritaba... ''¡No puedes hacer nada! ¡Vamos! ¡Corre maldito orejaspicudas! ¡No podías evitarlo! ¡Vamos!''
Supe que llevaba razón, aunque mi corazón decía lo contrario... corrí junto a él... hasta la entrada de la ciudad...
Exahusto, me arrodillé ya en el bosque, observando a todos aquellos que habían logrado escapar, escuchando lamentos, lloros y gritos...
En ese instante... quedé petrificado al ver... que Starov sostenía a Ved en sus brazos... ella estaba inconsciente, manchada... como si la hubiesen rescatado de dentro de aquella catedral...
Se acercó a mi... yo me erguí firme y miré desafiante a sus ojos, luego... a mi amada...
Ella se movía con una pequeña mueca de dolor... y yo... no pude hacer más que bajar la mirada, culpándome...
Starov dejó a Ved en mis brazos, con un simple y llano ''De nada''... con lágrimas en mis ojos le dije ''Gracias... muchas gracias... de verdad...''.
Él apartó la mirada mientras Bragni, por algún motivo, también le miraba agradecido...
Sin más, Starov llamó a su drestrero y se marchó del lugar...
Vedvedsica despertaba y me miraba... tranquilizador, susurré a su oído ''Duerme... esás a salvo... estoy contigo...'', ella asintió suavemente y cerró los ojos, acurrucándose entre mis brazos... sonriendo...
Aún exahusto, falto de fuerzas, la sostube, pues ella era mi vida, no podía dejarla...
Bragni miró hacia la ciudad, y luego, hacia mi, tan solo preguntó ''¿Y... ahora...?'', a lo que respondí secamente ''Vamos al norte...''
Aún no se bien por qué lo dije... pero, está claro que ese era mi destino...
El enano asintió, cargó su arcabuz al hombro y, nos dispusimos a partir...
Giré un momento la cabeza, y dirigí una fugaz mirada al bosque... devastación... destrucción... ¿Por qué...?
Miré hacia Ved... ''Ella es todo lo que tengo... jamás la abandonaré de nuevo...'' me dije a mi mismo...
Lentamente... comenzamos a andar... nos esperaba un largo viaje...
Entonces... desperté...
miércoles, 14 de abril de 2010
Volvemos a vernos... por última vez...
Aquí me tienes...
Te he llamado...
Muéstrate como otras veces...
Ahora estámos encerrados...
Si he de morir,
No será sin derrotarte...
¿Qué más pedir...
... si no es de aquí desterrarte...?
Esta, será la última vez que nos vemos,
Uno morirá aquí...
Ambos dos, desapareceremos...
Hoy, lo lograré por fin...
martes, 13 de abril de 2010
Al fin... he vuelto...
A todos vosotros, que me disteis la espalda...
Para vosotros, que me dejasteis tirado,
Me dejasteis a merced de la Plaga...
Os reisteis de mi a diario...
Miradme, aquí estoy...
Aura me dio el poder que necesitaba...
Dorgen me ayudó hasta el día de hoy...
Ahora mi venganza será como esperaba...
El hacha desenfunda amenazante,
Las gentes huyen asustadas,
Él empuña ese arma ahora sangrante,
En la ciudad se perdió la calma.
¿Dónde están vuestros fusileros ahora?
¿Quién pide ayuda sin respuesta?
Deberíais estar en la horca...
Debería quedar toda persona muerta...
Los cadáveres se apilan junto a él,
Los gritos se hacen más audibles,
Nunca se les volverá a ver,
Su venganza, llegó a lo indecible...
¿Dónde está Montelejano...?
Ven, pues tengo que hablarte...
Me dejaste ahí tirado...
Serás al que más cruelmente mate...
lunes, 12 de abril de 2010
Belore... ¿Shan an'er...?
Hoy, nuevo día...
Todo, igual que siempre...
Mas hoy, el sol no brilla...
Desde hoy todo perece...
Las ventanas no iluminan las casas...
Las calles no resplandecen con él...
La única luz viene de farolas y brasas...
Ya no se volverá a ver...
Y... mientras observo el vacío cielo...
Me doy cuenta de... que, en realidad...
El sol nunca se fue, no queremos verlo...
Sigue ahí, y seguirá por la eternidad...
Nosotros lo ocultamos,
Nosotros evitamos verlo,
Somos nosotros quienes lo apagamos,
Quienes quisimos perderlo...
Sol... ¿Por qué no alumbras?
No todos queremos esto...
Muéstrate y haz brillar la penumbra...
Hazlo por quienes no lo merecemos...
Sol... vuelve a brillar...
Tal como hiciste el primer día...
Sin tí, todo perecerá...
Vuelve a brillar como antaño se te pedía...
Todo, igual que siempre...
Mas hoy, el sol no brilla...
Desde hoy todo perece...
Las ventanas no iluminan las casas...
Las calles no resplandecen con él...
La única luz viene de farolas y brasas...
Ya no se volverá a ver...
Y... mientras observo el vacío cielo...
Me doy cuenta de... que, en realidad...
El sol nunca se fue, no queremos verlo...
Sigue ahí, y seguirá por la eternidad...
Nosotros lo ocultamos,
Nosotros evitamos verlo,
Somos nosotros quienes lo apagamos,
Quienes quisimos perderlo...
Sol... ¿Por qué no alumbras?
No todos queremos esto...
Muéstrate y haz brillar la penumbra...
Hazlo por quienes no lo merecemos...
Sol... vuelve a brillar...
Tal como hiciste el primer día...
Sin tí, todo perecerá...
Vuelve a brillar como antaño se te pedía...
viernes, 26 de marzo de 2010
Shino...
Shino... ¿Dónde estarás ahora...?
¿Dónde tu alma perdida...?
Adoramos a Aura en tu honra...
Mas te echo de menos... amada mía...
Tu, no eres Ashdera...
Por más que os parezcais...
Nuestra llama de amor eterna...
Se apaga mientras ambas la mirais...
¿Dónde estarás ahora...?
Te hecho tanto de menos...
Aunque no me acompañes en esta aciaga hora...
Te seguiré ueriendo hasta el descanso eterno...
Ashdera... Ojalá la quisiera como a ti..
Mas nunca será igual...
Shino Vallealto... ojalá volvieses a vivir...
Aún tengo a Ashdera, mas no es tú ni lo será...
Ella me controla...
Tiene tus mismos ojos...
Mi amor roba...
Mientras me lamento y lloro...
Te quiero... siempre te querré...
-Dorgen Haser Ragdor Flareder: Escritos en la capilla -
¿Dónde tu alma perdida...?
Adoramos a Aura en tu honra...
Mas te echo de menos... amada mía...
Tu, no eres Ashdera...
Por más que os parezcais...
Nuestra llama de amor eterna...
Se apaga mientras ambas la mirais...
¿Dónde estarás ahora...?
Te hecho tanto de menos...
Aunque no me acompañes en esta aciaga hora...
Te seguiré ueriendo hasta el descanso eterno...
Ashdera... Ojalá la quisiera como a ti..
Mas nunca será igual...
Shino Vallealto... ojalá volvieses a vivir...
Aún tengo a Ashdera, mas no es tú ni lo será...
Ella me controla...
Tiene tus mismos ojos...
Mi amor roba...
Mientras me lamento y lloro...
Te quiero... siempre te querré...
-Dorgen Haser Ragdor Flareder: Escritos en la capilla -
Sombras...
Y allí estaba...
Mi querida Vedvedsica....
Allí apoyada...
Me acerqué para abrazarla...
Como cualquier otro día...
Mas observé como de sombras se rodeaba...
Y mi pesadilla comenzaba...
Observé como de mis brazos huía...
Y su amor por mi... terminaba...
-¿Me quieres...?- Pregunté...
Su respuesta... -No lo se...-
Todo por lo que había luchado...
Se fue con ese abrazo...
Y todos aquellos ojalás...
Al fin veo que no se cumplirán jamás...
Ahora nada me obliga a quedarme...
Pues tú no estás para amarme...
Ahora morir y del dolor librarme...
Ojalá tus sombras me dejasen acercarme...
Y como el primer día besarte...
Más lo siento... pues ya es tarde...
Mi querida Vedvedsica....
Allí apoyada...
Me acerqué para abrazarla...
Como cualquier otro día...
Mas observé como de sombras se rodeaba...
Y mi pesadilla comenzaba...
Observé como de mis brazos huía...
Y su amor por mi... terminaba...
-¿Me quieres...?- Pregunté...
Su respuesta... -No lo se...-
Todo por lo que había luchado...
Se fue con ese abrazo...
Y todos aquellos ojalás...
Al fin veo que no se cumplirán jamás...
Ahora nada me obliga a quedarme...
Pues tú no estás para amarme...
Ahora morir y del dolor librarme...
Ojalá tus sombras me dejasen acercarme...
Y como el primer día besarte...
Más lo siento... pues ya es tarde...
jueves, 4 de marzo de 2010
Tiempo... al tiempo... y el tiempo volverá...
Y entonces...
Todo paró por fin...
Pensando en las ilusiones...
Pensando en por qué vivir...
Con aquel lirio en la mano...
Cruzamos nuestras miradas...
Por siempre te estaré observando...
Recordando la pasión olvidada...
Por siempre ese lirio ante ti...
Ahora sé que jamás lo sostendrás...
Te vas sin más palabras que decir...
Te vas diciendo que nunca volverás...
Aquí seguiré esperando...
Esperando que algún día vuelvas...
Aquí donde el tiempo se ha parado...
Esperando hasta el día en el que muera...
Todo paró por fin...
Pensando en las ilusiones...
Pensando en por qué vivir...
Con aquel lirio en la mano...
Cruzamos nuestras miradas...
Por siempre te estaré observando...
Recordando la pasión olvidada...
Por siempre ese lirio ante ti...
Ahora sé que jamás lo sostendrás...
Te vas sin más palabras que decir...
Te vas diciendo que nunca volverás...
Aquí seguiré esperando...
Esperando que algún día vuelvas...
Aquí donde el tiempo se ha parado...
Esperando hasta el día en el que muera...
Cae ante mi...
Hoy la Luz...
No te salvará...
Belore no te alumbra...
En esta catedral...
Pues mientras estés aquí...
Tu vida nos pertenecerá...
Tus dioses no te darán la fuerza...
Te encuentras ante la imagen de Aura...
Rezarás por que ella te sostubiera...
Te postrarás ante su encadenada estatua...
Tu luz jamás volverá...
NAdie saldrá de la catedral...
Te arrodillarás o percerás...
Entonces tus afrentas pagarás...
Por siempre desde este día recordarás...
A Aura...
No te salvará...
Belore no te alumbra...
En esta catedral...
Pues mientras estés aquí...
Tu vida nos pertenecerá...
Tus dioses no te darán la fuerza...
Te encuentras ante la imagen de Aura...
Rezarás por que ella te sostubiera...
Te postrarás ante su encadenada estatua...
Tu luz jamás volverá...
NAdie saldrá de la catedral...
Te arrodillarás o percerás...
Entonces tus afrentas pagarás...
Por siempre desde este día recordarás...
A Aura...
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